Senderos de Peuma Hue: Camino a la Divisoria Continental

por Luz Davico – mldavico@gmail.com
Vista desde el mirador
  • Divisoria Continental
  • Dificultad: media.
  • Duración: 1:30hs – 2hs (ida y vuelta).

Uno de nuestros senderos más populares, el camino a la Divisoria Continental (o “Hilltop”) es una excursión de entre 1:30hs y 2hs en total, dependiendo de la velocidad de nuestro paso y de las paradas que hagamos. Su nombre se debe a que este mirador se encuentra ubicado en el punto exacto de la divisoria de aguas: hacia el Norte, donde veremos el Lago Gutierrez, toda el agua fluye hacia el Océano Atlántico; hacia el Sur, el lago Mascardi y más allá, toda el agua fluye hacia el Océano Pacífico. Abajo te contamos en detalle como recorrer este camino mágico.

Primero nos preparamos en la base: en nuestra casa o cabaña, armamos una mochila con los básicos – una botella recargable de agua, una bolsita de frutos secos y nuestro picnic, para disfrutar de un almuerzo con la mejor vista. Este sendero puede hacerse en cualquier momento del día, ¡así que el último ítem es opcional! Una alternativa popular es reemplazar el picnic por una botella de vino y subir cerca del atardecer, para disfrutar de los últimos rayos del sol sobre el Lago Mascardi.

Saliendo desde nuestra cabaña, caminamos hacia la montaña, pasando el establo y avanzando hacia el Templo: una construcción de madera y piedra donde hacemos todo tipo de eventos. En esta ocasión nos servirá de punto de referencia para comenzar el sendero propiamente dicho.
La primera parte del sendero es corta y muy bien marcada ya que es un camino de caballos. Es nuestra introducción al bosque, bordeando un arroyo estacional (en verano y otoño suele desaparecer), e internándonos entre coihues, cipreses y lengas. En primavera y verano también podremos ver flores de montaña, como el amancay, flor oficial de Bariloche de hermosos tonos amarillos y naranjas, y oír todo tipo de aves nativas.

Llegamos pronto a un cerco, que atravesaremos por abajo si el arroyo se encuentra seco. Tras cruzarlo podremos ver un enorme lecho de rocas: hace muchos años (cerca del 2006) hubo en esta zona un derrumbe, un desprendimiento de rocas desde la ladera del Catedral, y esta es una de las ramas del derrumbe. Como testimonio de esta fuerza de la naturaleza, ahora queda un camino de piedras que sirve de lecho al arroyo estacional. Cruzaremos estas rocas y las seguiremos camino arriba por un sendero entre los altos coihues, pasaremos por encima de unos árboles caídos y llegaremos a donde se unen los dos caminos de la antigua avalancha, lugar marcado por un árbol que llamamos Árbol Solo, o Árbol de la Resiliencia. Un testimonio diferente a la fuerza de la naturaleza, este enorme árbol soportó la embestida del desprendimiento y quedó sólo en medio de las rocas, incluso quedando con pequeñas piedras clavadas en su corteza, que comenzó a sanar a su alrededor.

Desde aquí tomamos un desvío a la izquierda y comenzamos la parte más empinada del camino, una subida sin dificultad técnica en la que un arroyo corre a nuestra derecha, lo que nos da una bella vista durante la subida y una cascada para visitar en un breve desvío de diez minutos, con pequeños pozones y la posibilidad de llenar nuestras botellas y refrescarnos bajo el agua de la cascada. Al final de la subida llegamos a una bifurcación: uno de los senderos nos lleva al Mirador de la Divisoria y el otro a la cascada del Jacuzzi, una imponente y bellísima cascada al final de un camino empinado.

Tomando a la izquierda nos dirigiremos a nuestro destino, pasando por dos lagunas, también estacionarias: en invierno y primavera se llenan de agua y el camino las rodea. En verano y otoño suelen estar secas (quizás un poco mallinosas), y pueden atravesarse por el medio: crece un suave césped que parece salido de una revista de jardinería, junto con diminutas flores y plantas pequeñas. Tras cruzar la segunda laguna, el camino vuelve a dividirse: tomaremos nuevamente a la izquierda. El camino de la derecha nos lleva hacia el mirador del Klaussen, un bellísimo risco desde donde podemos ver el Lago Mascardi, ¡que nos quedará para una próxima excursión!

La última parte del sendero es un poco más empinada y con vegetación más achaparrada, lejos del bosque de coihues que atravesamos en principio y más similar a los bosques de altura de Bariloche, con lengas y ñires. Comenzaremos a tener vistas del Lago Mascardi, del otro lado de la divisoria continental, hasta el final del sendero, donde llegamos al mirador: una roca situada por el azar en un lugar estratégico, que nos da una bellísima vista de 360º del Lago Gutierrez y el Lago Mascardi, y a nuestro alrededor la cadena montañosa del Catedral y el valle que nos separa del Monte Klaussen. Si tenemos suerte y hay viento, podremos ver cóndores en las alturas y jugando en las corrientes. Perfecto lugar para un picnic!

Si el viento es muy fuerte en la cima podemos descender a las lagunas o al Árbol Solo para almorzar, y volver luego por el mismo sendero hacia nuestra cabaña.

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